Dolor articular: rodilla, hombro y espalda – luz roja

Dolor articular: rodilla, hombro y espalda – luz roja

En España, millones de personas conviven con dolor articular crónico. La Sociedad Española de Reumatología sitúa la prevalencia de artrosis en cualquier localización articular en el 33,7 % de la población adulta, y distintas fuentes sobre lumbalgia crónica la sitúan en torno al 15 % en la población general.

Los tratamientos convencionales, como AINE, infiltraciones de corticoides o fisioterapia, pueden aliviar los síntomas, pero no están exentos de efectos secundarios, especialmente cuando el uso de antiinflamatorios se prolonga en el tiempo. La fotobiomodulación con infrarrojo cercano se plantea como una alternativa no farmacológica con evidencia creciente en el manejo del dolor musculoesquelético. Una revisión publicada en el European Journal of Physical and Rehabilitation Medicine señala precisamente que la fotobiomodulación puede reducir dolor e inflamación en distintas condiciones musculoesqueléticas, entre ellas artrosis, dolor lumbar y fibromialgia.

Por qué el infrarrojo cercano, 850 nm, es el más interesante para las articulaciones

El cartílago articular, la membrana sinovial y los ligamentos que rodean una articulación se encuentran a varios milímetros bajo la superficie de la piel, y por eso importa tanto la longitud de onda utilizada. En el propio catálogo de MitoFitX, los paneles MFXPRO incorporan 630, 660, 810, 830 y 850 nm, combinando luz roja visible e infrarrojo cercano para trabajar tejidos superficiales y más profundos. El MFXPRO 1500, por ejemplo, se presenta con 300 LED premium de 5 W y esas cinco longitudes de onda optimizadas.

La idea central del protocolo es sencilla: la luz roja de 660 nm encaja mejor con objetivos cutáneos y superficiales, mientras que el infrarrojo cercano se utiliza cuando el tejido diana está más profundo. El MFXPRO300, por su tamaño compacto y alta intensidad, es el formato más lógico cuando la aplicación va dirigida a una articulación concreta.

Evidencia científica para el dolor articular

Rodilla con artrosis

La fotobiomodulación se ha relacionado con una reducción significativa del dolor y con mejoras funcionales en artrosis de rodilla, especialmente cuando se aplican longitudes de onda y dosis ajustadas al tejido.

Dolor de hombro

La fotobiomodulación se ha estudiado también en dolor de hombro y otras condiciones musculoesqueléticas, y se utiliza como complemento dentro de abordajes multimodales.

Dolor lumbar crónico

La fotobiomodulación se ha utilizado como complemento del ejercicio terapéutico y de otros abordajes de rehabilitación en dolor lumbar crónico, con resultados favorables en dolor y función en distintos estudios y revisiones.

Protocolos por articulación

Rodilla

MFXPRO300 situado a 10-15 cm de la cara anterior de la rodilla, centrado sobre la rótula. 12-15 minutos por sesión. Si duele también la cara posterior, puede añadirse tiempo en la parte trasera. Frecuencia: diaria durante 4 a 6 semanas y luego 3 veces por semana como mantenimiento. La ficha pública del producto lo describe como un panel compacto de 60 LED de alta intensidad y 72 × 61 cm de área de cobertura, pensado para tratamiento focalizado y recuperación.

Hombro

El hombro requiere a menudo reposicionar el dispositivo para cubrir zona anterior, lateral y posterior. En este contexto, el MFX2 puede resultar práctico por su diseño ajustable y su orientación a tratamiento preciso en áreas específicas, según la propia descripción pública del producto.

Espalda lumbar

MFXPRO 1500 en posición vertical, centrado sobre la zona lumbar. Su cobertura publicada de 120 × 61 cm permite trabajar una zona más amplia de espalda y musculatura paravertebral sin necesidad de reposicionar el panel constantemente. Frecuencia orientativa: una vez al día durante 4 a 6 semanas.

Cadera

La cadera es una de las articulaciones más profundas, así que aquí es especialmente importante acercar el dispositivo y mantener parámetros consistentes de tiempo y distancia. En estos casos tiene sentido priorizar formatos de alta irradiancia y aplicación localizada.

Complemento, no reemplazo

La fotobiomodulación no sustituye a la fisioterapia, al ejercicio terapéutico ni al seguimiento médico. Se entiende mejor como una herramienta complementaria que puede apoyar el manejo del dolor y la función cuando se integra dentro de un abordaje más amplio. En artrosis, el ejercicio terapéutico sigue siendo una de las intervenciones con más respaldo, y la luz roja o infrarroja puede sumarse a ese trabajo diario.

El perfil de personas entre 45 y 65 años con dolor articular crónico encaja especialmente bien con la fotobiomodulación doméstica: permite aplicar el tratamiento en casa, con frecuencia alta y sin depender de desplazamientos o citas continuas. Esa facilidad de uso es uno de los motivos por los que formatos como el MFXPRO300 o el MFXPRO 1500 pueden resultar prácticos dentro de una rutina sostenida.

Referencias

- Stausholm, M. B., Naterstad, I. F., Joensen, J., et al. Efficacy of low-level laser therapy on pain and disability in knee osteoarthritis: systematic review and meta-analysis of randomised placebo-controlled trials. BMJ Open. Disponible en: https://bmjopen.bmj.com/content/9/10/e031142

- Bjordal, J. M., Lopes-Martins, R. Á. B., Joensen, J., et al. A systematic review with procedural assessments and meta-analysis of low level laser therapy in lateral elbow tendinopathy (placeholder note: broad PBMT pain context).

- Para el contexto general de dolor musculoesquelético, la referencia más clara recuperada es:
Low-intensity LASER and LED (photobiomodulation therapy) for pain control of the most common musculoskeletal conditions. European Journal of Physical and Rehabilitation Medicine. Disponible en: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/34913330/

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